La Nutrición Física, Mental y Espiritual

triangulo-equilibrioLa esencia de los alimentos que ingerimos forma nuestra mente. Eso es importante. Si ingerimos gran cantidad de alimentos, la mente no funciona bien. Es preferible que la comida sea fresca y liviana, de fácil digestión. La comida tiene mucho que ver con la salud física y mental.

Las personas deben comer de tal manera que el estómago tenga un tiempo de descanso. Esas recomendaciones procuran la salud del cuerpo físico.

Si los meditadores continúan profundizando a través de nuestra técnica Mantra Yoga Mediación, al cabo de un tiempo pueden hacer que se realice el objeto de su pensamiento. Y las cosas se realizarán porque su mente se volverá más potente, más fuerte.

Los seres humanos no deben sufrir o enfermarse, ni tener problemas económicos, sociales o emocionales. Esos problemas se originan en la falta de desarrollo, que es limitada.

Si las personas no tienen ninguna práctica espiritual y sólo creen en lo que se puede ver, no podrán subsistir sin comer al cabo de dos semanas. Tan pronto lleguen a diez días de ayuno los sentidos y la mente comenzarán a fallarles, porque el cuerpo se acostumbró a la comida. Y como nunca han tenido contacto con el Alma que es la que provee la energía, el cuerpo se debilita.

Pero tan pronto se tiene contacto con el Alma la persona se puede quedar sin comer varios días, semanas, hasta un año, sin ningún inconveniente; porque su mente obtiene la energía de la Fuente, que es el Alma.

 

El señor Jesús dijo: “Todo lo que yo hago ustedes pueden hacerlo, y más todavía”. En ningún momento expresó. “Yo soy el único”. Su mensaje indica la necesidad de aumentar la inteligencia para conocer y aplicar lo aprendido. No hay que quedarse ociosos, hay que ser activos, tener iniciativas con creatividad. Desde luego, no es fácil tener esas cualidades pues no surgen por casualidad ni espontáneamente; hay que desarrollarlas, subir el nivel espiritual.

La mente es como un espejo, y su propósito es reflejar la divinidad, la sabiduría. Por eso, si la mente refleja la sabiduría, la mente debe tener pureza; y tan pronto se logra la pureza, automáticamente llega la transformación de la vida.

Hay que ocuparse del alimento espiritual. Alimento para el cuerpo físico hay en demasía, pero escasea el alimento espiritual. A veces sucede que no se sabe cómo aprovecharlo; pero cuando se activa la integración, automáticamente se vive con más armonía, paz, tranquilidad, sabiduría. Las preocupaciones, los problemas y la tensión nerviosa desaparecen.

Ser feliz es el propósito de la vida humana, no la tristeza ni las preocupaciones. Si se sufre es por ignorancia y la falta de fe, por desconocimiento de la religión y la felicidad.

Toda creación fue hecha para el ser humano; por lo que se debe vivir con paz y armonía; pero cuando se concede demasiada importancia a la materia, y poca o ninguna al propio desarrollo espiritual, vienen los problemas pues en vez de manejar nosotros la materia, ella nos maneja.

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